De las compañías, las sociedades y los gobiernos se puede decir que:

LA MEJOR GARANTÍA DE ESTABILIDAD ES LA DESTREZA ADMINISTRATIVA.

En áreas donde escasean las habilidades que constituyen la destreza administrativa, se puede esperar que la organización o nación no consiga éxito.

Incluso cosas pequeñas como llevar registros de contabilidad o la colocación del personal, resulta en una mayor demora.

La integridad del personal es un componente importante en la administración y una falta de habilidades con las que detectar y manejar informes inexistentes y falta de cumplimiento o un desempeño fallido del deber, puede destruir por si sola a la dirección y al conjunto.

No concierne cuál sea la finalidad de aquellos que ocupan los puestos más altos, no importa lo inteligentes u dignos que puedan ser, si sus líneas administrativas son torpes o inexistentes en  modo alguno, si no están protegidos por administradores habilidosos y bien instruidos, pueden resultar nulos. Los procedimientos y órdenes que se ponen “en las líneas” rara vez llegan al nivel del trabajador en el taller o del hombre de la calle, si es que acaso llegan alguna vez.

El noventa por ciento de las leyes y directivas admitidas por legisladores se han hecho necesarias porque anteriormente no se han conseguido hacer que se asignen leyes o directivas anteriores.

La mala administración, la falta de destreza, la falta de funcionarios y ejecutivos calificados, pueden frustrar completamente cualquier plan sin importar lo urgente que sea.

La continuidad de una organización y de sus dirigentes depende completamente de las habilidades, el adiestramiento y la integridad de aquellos que operan las líneas administrativas, los datos y los contactos del grupo.